Calendario chino
Año Nuevo Chino: cómo se mueve tu calendario de compras
Las fábricas no cierran una semana: la producción se degrada antes y tarda en recuperarse después. Son unas seis semanas de calendario, no dos.

El Año Nuevo Chino es el único evento del calendario que puede desacomodar un plan de compras entero. No porque las fábricas cierren, sino por lo que pasa antes y después del cierre.
Las tres fases
Antes: la saturación
En las tres o cuatro semanas previas, todos los importadores del mundo quieren embarcar. Las fábricas trabajan al límite, los precios del flete suben, el espacio en los barcos se agota y los tiempos de producción que te prometieron en noviembre dejan de cumplirse. Es el peor momento para colocar un pedido nuevo y el mejor para cerrar uno que ya venía en marcha.
Durante: el cierre
La fecha es móvil y cae entre finales de enero y mediados de febrero. El cierre oficial es de una semana, pero muchas plantas paran entre dos y tres, porque una parte importante de la mano de obra viaja a provincias lejanas y necesita días de traslado.
Después: el arranque lento
Esta es la fase que casi nadie presupuesta. La planta reabre, pero no todo el personal vuelve: cada año una parte de los trabajadores no regresa y hay que contratar y entrenar reemplazos. Durante dos o tres semanas la línea produce por debajo de su ritmo y la calidad conviene vigilarla más de cerca que de costumbre. También la logística interna tarda en normalizarse.
Sumado, el hueco real no es de una semana: son entre cinco y siete semanas de capacidad degradada.
Cómo se planea hacia atrás
Si necesitas mercancía en tu bodega para marzo, la cuenta va así, restando desde la fecha objetivo:
- Traslado en México y despacho: alrededor de una semana.
- Tránsito marítimo desde el sur de China a Manzanillo: de 24 a 32 días.
- Reserva de espacio y salida: de una a dos semanas, más en temporada alta.
- Producción: según el producto, de 15 a 60 días.
- Muestra y aprobación: de una a tres semanas si el producto es nuevo.
El resultado hace evidente por qué el pedido de marzo se decide en octubre o noviembre, no en enero.
Las cuatro decisiones que salvan el trimestre
- Adelantar el pedido, no la entrega. Colocarlo en octubre da margen para que la fábrica lo acomode antes de la saturación.
- Pedir fecha de embarque, no fecha de producción terminada. Terminar de producir el día del cierre no sirve de nada si no hay quien cargue el contenedor.
- Aumentar el inventario de seguridad de los productos que sí se venden. El costo de tener inventario extra dos meses casi siempre es menor que el de quedarse sin producto en temporada.
- No estrenar proveedor justo antes. Una fábrica nueva, un producto nuevo y la peor semana del año es una combinación cara.
Qué revisar en el primer pedido posterior
El primer lote que sale después del reinicio merece una inspección más cuidadosa. Con personal nuevo en la línea, los defectos aumentan y suelen ser de ejecución, no de diseño: costuras, ensambles, apriete de tornillería, uniformidad de acabado. Una inspección durante producción, y no solo antes de embarcar, es la forma de detectarlo cuando todavía se puede corregir.
Y el otro cierre que se olvida
La primera semana de octubre hay un segundo periodo de días festivos nacionales en China. Es más corto y no arrastra el mismo efecto posterior, pero cae justo en la temporada de producción para fin de año. Vale la pena tenerlo marcado en el calendario junto al de febrero.

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